Jessica Tandy
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La actriz inglesa Jessie Tandy logró el reconocimiento en sus últimos años de vida, pero ya era una laureada actriz de teatro, donde centraría su carrera y donde ya desde joven le daría la réplica a actora de la talla de Sir Laurence Olivier en la obra de William Shakespeare "Enrique V", o a Sir John Gielgud en "El rey Lear". Una de sus interpretaciones más famosas en el mundo del teatro fue su papel de de Blanche DuBois en el estreno de de la obra de Tennessee Williams "Un tranvía llamado deseo" en 1948, y por el cual recibiría un premio Tony.
Debido a su predilección por el teatro, las apariciones en la gran pantalla durante su juventud y mediana edad fueron escasas, destacando sus interpretaciones en "The Seventh Cross" (1944), "El valle del destino" (1945), "Los años verdes" (1946), "Ambiciosa" (1947), "The Light in the Forest" (1958) o "Los pájaros" (1963). A parte del teatro también destacaron sus papeles en destacadas series de televisión británica.
En los años 80 enfocaría resurgiría su carrera cinematográfica con papeles tales como "El mundo según Garp" (1982), "Amigos muy íntimos" (1982), "Bajo sospecha" (1982), "Las bostonianas" (1984), "Cocoon" (1985), "Nuestros maravillosos aliados" (1987), "Foxfire" (1987), por la que ganaría un premio Emmy, "Cocoon: El regreso" (1988), y el papel con cual cual se llevaría un Oscar y un premio BAFTA: "Paseando a Miss Daisy" (1989).
En 1990 se le detectaría un cáncer, contra el que combatiría durante cuatro años, y a pesar de ello seguiría dando grandes interpretaciones en papeles como "Tomates verdes fritos" (1991), por el cual sería nominada a los Oscar y a los BAFTA, "The Story Lady" (1991) junto a su hija Tandy Cronyn, "Used People: romance otoñal" (1992), "Camilla" (1994), donde se atrevería con una escena de desnudo, y su último papel antes de que el cáncer apagara su vida "Ni un pelo de tonto" (1994).
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Una actriz de otra época
El talento de esta actriz es conocido por muchos gracias a sus interpretaciones en sus años de vejez, destacando por su versatilidad para adaptarse a personajes totalmente opuestos entre sí. Pero esta actriz ya demostraba su talento desde que era joven, prodigándose más por el mundo del teatro y menos por la gran pantalla. Es de esas actrices que pertenecen a otra época, una época donde las actrices, incluidas las estrellas populares, no eran solo una cara bonita, sino que salvo excepciones, también tenían una profesionalidad y una preparación, cosa que en los tiempos que corren da la sensación de que eso ha cambiado, y ahora solo se tiene en cuenta lo primero, una cara bonita enfocada a la popularidad.













